lunes, 6 de julio de 2015

CRISIS

Una vez de dos,
pinte mí casa de negro,
y en si por estrategia,
la crisis continuó.

Ella parecía dormida,
buscar su sonrisa era una vida.
El cigarro que fumaba,
yo lo amaba,
decir que no llegaba a casa,
era mentir,
vivía tan cerca que la piel,
ya besaba la mesa de la entrada.

Se evaporo el beso del ayer,
los cristales rotos,
eran lágrimas ya secas.

Dibujando en el espejo,
permanecí ahogado por recuerdos,
el cuarto, mi selva,
el techo, mi cielo,
la cama, mi calle,
el baño, mi bar preferido,
la ropa, confidente de esos días,
mi madre, la vecina más cercana,
The Beatles, aclaraban mis noches,
y mi novia no me conocía.

Confiaba en la luna,
mas no en la gente,
vivía vacío decretando,
feriado emocional.

Cerati allá en coma,
y los cuervos en mi ventana señalan,
que la bandera de Emelec ampara,
mi única y eterna alegría.


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