martes, 15 de diciembre de 2015

¿Qué dirá el reloj al mirarme inquieto?
¿Qué pensará cuando hasta tarde nuestras voces unidas, manifiestan rebeldía?
¿Se burlara al vernos enamorados?
Y mi corazón clavado en tu piel ¿se impregnara en mi, tu aroma a miel?
¿Es tarde aun? Menos para amarnos más.
¿Somos adultos? En efecto, sin olvidar que como niños, nos entregamos cariño.
Y ciertas veces simulados de la edad,
vivimos el mañana como hoy.
Sé que la vida es un círculo de momentos,
de tiempos que pasan y viejos vientos,
se que la felicidad es producto de la fuerza,
y si sé que la fuerza es concisa gracias al amor.
¿Y nuestros besos? ¿Y las caricias? ¿Son recuerdos o momentos?
Son bellos destellos que de nuestro amor nacieron.
¿Dónde quedarán las palabras? Ya vacías por el tiempo transcurrido, pero vivas y precisas por el significado.
Todo, y lo demás,
a eso que la poesía y la música inspiró,
Eso que siento ahora,
Se llama amor.

lunes, 6 de julio de 2015

DOS POR TRES
Busquemos un mapa que de rabia personal, sea el eje del camino que escogimos.
Literalmente habíamos perdidos la cuenta, el equipaje, el control, eran a través de los dedos del sol que el día se aclaraba, porque se tornaba oscuro como las oportunidades de supervivencia. Casi muertos y sin agua, nuestros reflejos eran cadáveres.
El árbol allá sobre la cima y bajo el mundano cielo, era la única señal en la estúpida nada al final la noche quebranto nuestros ojos y como cristales rotos, llorando nos dormimos, no abrazados, separados casi ligeros y densos, tan solo con la esperanza de un mañana que nos permita encontrar unicornios.
MI LIBRO NUNCA ENCONTRADO 
¡Por favor es solo una amistad!
Del centro de su mano, disparó lo que parecía un hilo usado y viejo. No importaba razones, el cuchillo manchando otorgaba huir e insultar a la luna
¡Por favor es solo la luna! Nos sigue como siempre y es típico compañeros, que así como olvidamos llegar hasta la Frutsd, olvidemos que nuestro sudor esta bajando del Everst.
¡Por favor es solo el Everest! No esperes sonríele, aunque el sol le derrite y el tiempo te demacre, trata de cerrar la puerta al Horizonte.
Uno, dos, cuatro días, cinco, seis o siete meses, cada uno dejaba rastros de amistad, bautizada por la luna y congelada por el Everest.
LOS NÚMEROS Y SU CONTINGENTE 
22:50
1357 parejas están teniendo un orgasmo,
340 de ellas previamente se excitaron escuchando música,
118 de ellas produjeron su cita tras un mensaje de whatsapp,
28 decidieron hacerlo en su cama,
26 se están grabando, 
6 disfrutan en la cocina,
102 es la habitación de una de ellas,
238 se dejaron llevar lentamente,
560 trataron de conservarse y las circunstancias los vencieron.
Martes y música de todo tipo como para aquellos que en placer disfrutan, de lo que la noche promovió. El latido del silencio es la sombra de sus voces.
SIN TITULO
En Heaven's Gate encontró lo que siempre buscó.
Vivió creyendo que era extraterrestre, dejó zapatos, dama, casa y chocolate.
Se casó con una de las integrantes de la secta.
Su amor irónico los elevaba y bajaba de una nube a otra.
Consumían LDS juntos. Marshall Applewhite los casó,
Desde un ovni las felicitaciones no se hicieron esperar.
Llego la hora, el fin estaba a la vuelta de la esquina, tranquilos y felices esperaban la señal, el cometa pasó, se castraron y se embriagaron de limón, se suicidaron, vestidos de negros subieron pronto, allá al lugar esperado, al cielo físico, pues las naves habían llegado.
Murieron besando la felicidad.

MUERTE CONSTITUCIONAL
Payaso de mentiras, debes morir.
Mirarlo carcomía mis ojos, ahí sentado fijó el puesto con la piel ya reseca, pudrió mi mano de solo tocarla.
Gritarle al oído que dibuje a Ofelia era inútil, se la había comido no tenia con quien guiarse pues la foto hecha ceniza se esparcía por la alcoba.
Esta bien, congelarlo dije, pensarlo dos veces fue mi intención, abrazarlo hasta dejarlo muerto y sonriendo que quede pálido como el alemán que me lo regalo.
Lo mate y ahora esta ahí embalsamado con periódico y pintado por cierto con las cenizas de Ofelia.
¡Olvide quemarle ombligo!
ROSA
Su error fue leer a Poe; pensativa después de todo, la música le embriagaba. 
Pobre Rosa, guardada en la esquina, postrada en el mundano cielo, silenciada antes de cantar, dibujando lineas de una pretendida libertad, que quizás su abuelo hubiese criticado.
Bebe bajo el hechizo psicológico del caudal de sus ojos y habla influenciada por un agudo y solido juicio, 
Enmarcando los errores, describiendo su epiteta vida. 
Como no va a ser dramático verla si las lagrimas le mutilaban la lengua y le oxidaban la piel, siendo ama intelectual de su siglo añejo y de versos olvidados.
Sin marido, ni miedos, solo dedos en las manos dibujaban su accionar, hacer música era opcional pero carecía del mas mínimo talento. Risa palida de labios secos.
Después de todo, Rosa era solo mofa e impulso.